Si te entra por alguien que contesta, empieza por un agente: el WhatsApp, el teléfono o el correo de
información. Atiende y cierra lo que se puede cerrar sin nadie delante. Si te entra en papel, empieza
por una automatización: un pliego, un pedido en PDF, una factura de proveedor o un parte en foto. La
lee y la deja hecha. Y si no existe la herramienta donde meter todo eso, hay software que escribir.
Casi siempre hacen falta dos, y el orden importa. Primero va el que te devuelve más horas al mes,
funcionando y medido. El segundo se decide con ese dato ya delante. No hace falta más consultoría que
esa para empezar.